Conseguimos la exoneración definitiva de 26.379,64 € para una mujer que, tras su divorcio, quedó atrapada en una situación de sobreendeudamiento al haber avalado diversas operaciones financieras junto a su ex cónyuge.
A pesar de no haber sido la titular directa de los préstamos, se vio obligada a asumir las consecuencias económicas, lo que le generó una carga insostenible.
Gracias al procedimiento tramitado, logramos la cancelación total de su deuda mediante el AUTO nº 10/2019, dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Tudela.
Un ejemplo claro de cómo la Ley de Segunda Oportunidad protege también a quienes asumen compromisos por confianza o vínculo familiar y acaban pagando un precio injusto por ello.