Conseguimos la exoneración definitiva de 50.405,47 € para un jubilado con incapacidad permanente, que había acumulado esta deuda durante el tiempo en que fue propietario de un local de hostelería.
El negocio atravesó una etapa de serias dificultades económicas y sufrió una caída drástica de facturación a raíz de la crisis, lo que imposibilitó hacer frente a los pagos.
La cancelación de la deuda fue acordada mediante el AUTO nº 134/2024, dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Logroño.
Un caso que refleja cómo la Ley de Segunda Oportunidad puede ofrecer una salida digna incluso en situaciones de vulnerabilidad, permitiendo dejar atrás las deudas y recuperar la tranquilidad.