Conseguimos la exoneración definitiva de 545.446,50 € para una madre de dos hijos pequeños, vecina de Zuasti (Navarra), que había asumido una importante carga económica al actuar como avalista en varias operaciones financieras vinculadas al negocio emprendido por su marido.
Tras verse sobrepasada por la deuda y sin capacidad para afrontarla, iniciamos el procedimiento correspondiente y logramos la cancelación total mediante el AUTO nº 135/2020, dictado por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Pamplona.
Un caso que refleja cómo la Ley de Segunda Oportunidad puede ofrecer una salida real a personas que, sin haber gestionado directamente un negocio, se ven atrapadas en una situación de insolvencia por avalar con buena fe el proyecto de un ser querido.