Una residente de Fustiñana, antigua trabajadora autónoma, ha conseguido liberarse definitivamente de 93.096,10 euros de deuda tras acogerse al mecanismo de Segunda Oportunidad. La resolución ha sido dictada por el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Pamplona/Iruña, que ha reconocido su derecho a la exoneración al constatar que cumplía todos los requisitos previstos en la normativa concursal.
La afectada arrastraba una situación económica insostenible desde hacía años. Su deuda total superaba los 136.000 euros, generada en gran parte por préstamos con entidades financieras. Parte de ese endeudamiento procedía de actividades económicas desarrolladas en el entorno familiar y de una segunda hipoteca solicitada para compensar la reducción de ingresos tras la crisis económica. Con el tiempo, diversos problemas de salud agravaron todavía más su situación financiera.
Una vez tramitado el concurso y liquidado el único bien del que disponía, el juzgado determinó que la deudora había actuado con buena fe, que no existía conducta reprochable en la generación de la deuda y que ningún acreedor formuló oposición. Con ello, el tribunal acordó conceder la exoneración definitiva del pasivo pendiente, incluidas las deudas reclamadas en procesos ejecutivos tramitados en distintos juzgados de Tudela.
La decisión judicial permite a esta vecina iniciar una nueva etapa sin cargas económicas, reforzando el papel social que la Segunda Oportunidad desempeña en la Comunidad Foral como herramienta eficaz para quienes, sin culpa y sin recursos, quedan atrapados en una espiral de endeudamiento.
Desde Navarra Segunda Oportunidad, plataforma impulsada por el Bufete Iribarren Abogados, destacan que este caso vuelve a evidenciar que el procedimiento funciona y que es una vía real y efectiva para recuperar la estabilidad financiera y empezar de nuevo.